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lunes, 9 de noviembre de 2015

Federico García Lorca, la película

     El cine ofrece otras formas de leer. Esta vez se trata de la biografía de Federico García Lorca que puedes ver aquí:




lunes, 26 de mayo de 2014

La vigilia de Elphistone

Los labios impacientes de la noche te sanan mientras abren.
Me queda la mar media en el triunfo del agua.
Muerte en el tiempo grávido de palomas marchitas.
Muerte pájaro príncipe, un pájaro es un ángel inmaduro.
Nada escucha Elphistone- Je suis de mon coeur le vampiro-
Niña de greyes delicadamente doradas.
Pájaro degollado por las astronomías, ay pájaro sajado gótico.
Qué señor de las noches, qué guerreros, qué ausentes.
Se despiden mil veces y mil veces ciñen el viento.
Sea causa de iras, reinen tormentas y vientos negros.
Septiembre es esta muerte inacentuada.
Sólo la muerte, la tímida muerte, la muerte que pronunció.
Tú eras columna de Babilonia o casi.
Un viento —cortejo de apariencias— cree recordar el rumor.

Poesía compuesta por Blanca Andreu.
Seleccionada y enviada por Valeriy Kmetyk (1º A)


jueves, 22 de mayo de 2014

Las notas :(

En el instituto, ya no hay alegría,
ya no hay felicidad,
pues llegan las notas,
y las esperamos con miedo y ansiedad.


Pues si alguna suspendemos,
septiembre nos esperará...
Y a estudiar todo el verano
para poder recuperar.


Carla Moya, Lucía Díaz y Gene Palma 1ºB



domingo, 4 de mayo de 2014

¡Feliz día de la madre!


Ven para acá, me dijo dulcemente
mi madre cierto día.
(Aún parece que escucho en el ambiente
de su voz la dulce melodía)
- Ven y dime qué causas tan extrañas
te arrancan esa lágrima, hijo mío,
que cuelga de tus trémulas pestañas
como gota cuajada de rocío.
Tú tienes una pena y me la ocultas;
¿no sabes que la madre más sencilla
sabe leer en el alma de sus hijos
como tú en la cartilla?
¿Quieres que te adivine lo que sientes?
ven acá pilluelo,
que con un par de besos en la frente
disiparé las nubes de tu cielo.
Yo prorrumpí a llorar. Nada le dije.
- La causa de mis lagrimas ignoro,
¡pero de vez en cuando se me oprime
el corazón y lloro!...
Ella inclinó la frente pensativa,
se turbó su pupila,
y enjugando sus ojos y los míos,
me dijo más tranquila:
- Llama siempre a tu madre cuando sufras,
que vendrá muerta o viva;
si está en el mundo, a compartir tus penas;
y si no, a consolarte desde arriba.
Y lo hago así cuando la suerte ruda,
como hoy, perturba de mi hogar la calma,
invoco el nombre de mi madre amada,
¡y entonces siento que se me ensancha el alma!